Palabras de Layton
memoria Inez

Quiero decir estas palabras no tanto para referirme a Inez, porque quienes estan aqui presentes acompañandonos en estos momentos conocieron quien fue, cuales fueron sus valores, sus principios, sus fortalezas, sus defectos, sus obras y sobre todo, ese inmenso corazon que siempre tuvo un espacio para alguien mas.

Quiero aprovechar esta oportunidad para expresar algunos agradecimientos en nombre de la Familia Vasquez y la Familia Gonzalez-Rubio.

Primero que todo, quiero agradecerle a Ustedes que nos acompañan hoy, por su presencia y sus expresiones de solidaridad, cariño y apoyo.

Quiero darle gracias tambien a todos aquellos que de una manera u otra nos acompañaron durante estos dificiles momentos con su presencia, con su compañia, con sus palabras, con sus oraciones, Inez nos haces falta con sus notas y cartas de afecto, de soporte, y de consuelo, y aun a aquellos que aunque ausentes nos acompañaron con su pensamiento.

Estos duros momentos por los que hemos pasado nos dejaron muchas lecciones. Lecciones sobre entereza, fortaleza, debilidades y flaquezas, sobre lealtad, amistad, cariño, amor filial, union y comprension.

Pasamos por momentos sobrecogedores, pero en medio del drama que supuso la enfermedad de Inez, pudimos experimentar algunas experiencias reconfortantes, experiencias conmovedoras que lo reconcilian a uno con la vida y con Dios. Tuvimos la oportunidad de conocer gente maravillosa y descubrir en parientes, y amigos, otros aspectos humanos y profundos sentimientos que hasta entonces eran desconocidos para nosotros.

En momentos de desesperanza, en los que flaqueaban nuestras fuerzas, nos preguntabamos porque?, porque a ella? y nos cuestionabamos los designios de Dios.

Hoy, nos enfrentamos a esta nueva realidad, y entendemos que la respuesta a estas preguntas estaba justo al frente a nosotros y nuestras angustias no nos permitieron verla: Dios ha reclamado para si lo que siempre fue suyo. Se ha llevado a Inez al lugar a donde pertenece..... porque los angeles pertenecen al reino de los cielos.

Quiero entonces darle hoy gracias a Dios por habernos permitido disfrutar de esa maravillosa persona que fue Inez y todo lo que ella represento como hermana, hija, madre, esposa, y en fin, como persona, durante estos 48 años.

Dios nos de la fortaleza para aprender a vivir sin ella y la guarde en su reino.

Layton Gonzalez-Rubio Merritt